Nos unimos a "Ciudadanos por la Democracia"

jueves 29 de enero de 2009

No faltan sorpresas, agradables, eso sí. Acabo de conocer que he sido invitado a participar en Ciudadanos por la Democracia, un blog agregador que reúne a algunos de los representantes más destacados de la blogosfera liberal. 

Aunque no sé quién habrá sido el artífice directo de mi invitación, sólo puedo decir que para mi es todo un honor poder formar parte de tan excelente grupo. Espero poder contribuir activamente, tanto de forma directa dejando algún artículo de vez en cuando, como indirecta, dando ejemplo con cada una de las entradas de este blog.

Gracias por la confianza prestada, una vez más.

Reglas para la reforma del sistema monetario internacional

jueves 22 de enero de 2009

A continuación os presento una traducción personal del reciente artículo publicado por el profesor Huerta de Soto en el Mises Institute. En él se presentan una serie de pautas necesarias para la reforma efectiva del sistema monetario internacional, haciéndolo compatible con los principios de la libertad económica y eliminando las crisis financieras y recesiones económicas cíclicas (como la que hoy padecemos) que el actual conlleva. A pesar de mis escasas dotes como traductor, espero que sea inteligible para todos. Sin más, os dejo con el artículo en cuestión.

"En el capítulo 9 de mi libro, Dinero, Crédito Bancario y Ciclos Económicos (pp. 189-803), diseño un proceso de transición hacia el único orden financiero que, siendo plenamente compatible con el sistema de libre empresa, puede eliminar las crisis financieras y recesiones económicas que cíclicamente afectan a las economías del mundo. Una propuesta de reforma de las finanzas internacionales es, por supuesto, extremadamente relevante en estos tiempos, sobre todo desde que los desconcertados gobiernos de Europa y América están planeando una conferencia mundial para reformar el sistema monetario internacional con el fin de evitar futuras crisis financieras y bancarias como la que hoy afecta a todo el mundo occidental. Como explico en detalle a lo largo del capítulo noveno de mi libro, cualquier futura reforma fallará miserablemente tanto como las pasadas a menos que tenga en cuenta desde el comienzo los presentes problemas y descanse sobre los siguientes principios:

  1. El reestablecimiento de la exigencia de unas reservas bancarias del 100% para todos los depósitos a la vista y equivalentes;

  2. La eliminación de los bancos centrales como prestamistas de última instancia (lo cual sería innecesario si se aplica el primer principio, y perjudicial si continuasen actuando como agencias de planificación central financieras);

  3. La privatización del actual, y monopolístico, dinero fiduciario respaldado por el estado y su reemplazo por un patrón oro clásico;

Esta radical y definitiva reforma marcaría esencialmente la culiminación de la caída del Muro de Berlín y del socialismo real en 1989, teniendo en cuenta que ello significaría la aplicación de los mismos principios de liberalización y propiedad privada en el único ámbito — financiero y bancario — que ha sido hasta ahora sumido en la planificación central (por bancos "centrales"), el intervencionismo extremo (la fijación de tipos de interés,  el sinfín de regulaciones gubernamentales), y el monopolio estatal (leyes de curso forzoso, lo que requiere la aceptación del actual dinero fiduciario respaldado por el estado) — circunstancias con desastrosas consecuencias, como hemos podido comprobar.

Debo señalar que el proceso de transición diseñado en el capítulo de mi libro anteriormente mencionado permitiría además, desde el principio, el rescate del sistema bancario actual, lo que prevendía su rápido colapso, y con ello, la súbita presión monetaria que sería inevitable si, en un entorno de desconfianza entre los depositantes, un significativo volumen de los depósitos bancarios fuesen a desaparecer.

Este objetivo a corto plazo, que a día de hoy los gobiernos occidentales están persiguiendo desesperadamente a través de los más variados planes (compras masivas de activos "tóxicos", la garantía ad hominem de todos los depósitos, o simplemente la parcial o total nacionalización del sistema bancario privado), podría alcanzarse mucha más rápida y eficazmente, y de una manera mucho menos perjudicial para la economía de mercado, si el primer paso de mi propuesta de reforma (página 792 de mi libro) fuese inmediatamente tomado: para respaldar el monto total actual de los depósitos bancarios (depósitos a la vista y equivalentes) con dinero en efectivo, los billetes han de ser devueltos a los bancos, quienes desde entonces podrían mantener un coeficiente de caja del 100% con respecto a todos sus depósitos. Como explico en el capítulo 9, gráfico IX-2, que muestra el balance consolidado del sistema bancario tras ese paso, la emisión de estos billetes no sería inflacionaria (ya que el nuevo dinero sería "esterlizado", por así decirlo, por su finalidad como soporte para garantizar cualquier retiro de los depósitos).

Es más, este paso liberaría todos los activos bancarios (tóxicos o no) que actualmente aparecen como depósitos a la vista (y equivalentes) del balance consolidado de los bancos privados. Con la asunción de que la transición hacia el nuevo sistema financiero internacional tendría lugar bajo circunstancias "noramales", y no en medio de una crisis financiera tan aguda como la actual, he propuesto en mi libro que los activos liberados sean transferidos a un conjunto de fondos mutuos creados ad hoc y administrados por el sistema bancario, y que las participaciones en dichos fondos sean intercambiados por bonos del tesoro pendientes de pago y por los pasivos implícitos relacionados con el sistema público de seguridad social (pp. 796-797).

No obstante, en la actual situación de crisis financiera e internacional, tenemos otra alternativa: al margen de cancelar los activos "tóxicos" con dichos fondos, podríamos dedicar una parte del resto, si así se quiere, a que los ahorradores (no los depositantes cuyos depósitos ya hubiesen sido respaldados al 100 por cien) recuperasen una gran parte del valor perdido en sus inversiones (particularmente en préstamos para bancos comerciales, bancos de inversión y holdings). Estas medidas restaurarían inmediantemente la confianza de los mismos y dejarían un espacio significativo para el intercambio —de una vez por todas y sin costo alguno — por una parte considerable de la deuda nacional, nuestro objetivo incial.

Concluyo con una importante advertencia final: naturalmente (y nunca me cansaré de reptirlo) la solución que propongo sólo es válida en un contexto de decisión irrevocable en el establecimiento de un sistema bancario libre sujeto a una exigencia de un coeficiente de caja del 100% en todos los depósitos a la vista. Cualquiera de las reformas mencionadas anteriormente, si son adoptadas en ausencia de lo primero, una firme convicción y decisión en cambiar el sistema financiero y bancario internacional como se ha indicado, será simplimente desastrosa: un sistema bancario privado que continuase operando con reservas fraccionarias (orquestado por los correspondientes bancos centrales), generará— en escalada, y sobre la base del efectivo creado para respaldar los depósitos — una expansión inflacionaria como ninguna otra en la historia, que podría, realmente, acabar con todo nuestro sistema económico".

Pifias mentales

miércoles 14 de enero de 2009

"Cuido tanto hablar, el hablar, que hablo peor, porque si hablara como siempre he hablado pué y no quisiera hablar despacito para no saltarme determinadas terminaciones que me la sigo saltando y demá, pué me costaría menos porque pienso más rápido que estoy hablando y entonces se me va el hilo de la intervención".

Magdalena Álvarez, hablarápida piensalenta

Si eres fumador, pagas más impuestos

martes 13 de enero de 2009

¿Estaba claro, no? Sin embargo, no siempre los que somos fumadores disponemos de las cifras exactas a la que asciende nuestra contribución. Ahora sí las sabemos. Concretamente, el año pasado los fumadores pagamos 9.266 millones de euros en concepto de impuestos. 7.561 millones en concepto de impuesto especial sobre las labores del tabaco y los 1.075 millones restantes por IVA.  Una cantidad que, sin ser exagerada para los presupuestos públicos, es bastante considerable. De hecho, la recaudación ascendió un 4,5% respecto al año precedente, lo que debería hacer pensar sobre los resultados de la legislación aplicada hasta el momento. Para los fumadores este hecho no es banal, ya que del precio de cada paquete apróximadamente un 80% son impuestos, de los que alrededor del 74% corresponden únicamente al impuesto especial sobre las labores del tabaco. Ahí es nada.

Haré ahora un pequeño ejercicio de economía recreativa, centrado en mi persona. Fumo un paquete diario, lo que añadiendo los extras de las salidas nocturnas en los fines de semana, da un total de 44 paquetes al mes, o lo que es lo mismo, 528 al año. Compro Camel, y casi siempre en los estancos, pagando un precio de 2,70 € por paquete. Así que mi contribución anual al erario público sólo en calidad de fumador es de 1.425,60 €. ¡Qué me dices!

Es más, volvamos al porcentaje del impuesto especial en el precio de cada paquete. Como véis, estoy siendo condescendiente al permitir el IVA por su carácter genérico. Al ser de un 74%, si sustraemos el tributo particular, mi paquete de Camel me costaría sólo 0,70 €, y ese precio incluye por sí los costes de distribución, almacenaje, etc. No es pequeña la diferencia. Ahora bien, ¿por qué esa manía con los fumadores?

Pequeña lección para los poco duchos en economía. El tabaco es lo que llamamos un bien con una demanda inelástica, es decir, un bien cuya demanda experimenta poca variación respecto a los precios. Por ejemplo, si yo subo el precio del tabaco un 20% la demanda del mismo variará en una proporción mucho menor, ya que la mayoría de personas dispuestas a seguir pagando el nuevo precio con tal de introducir un poco de nicotina en sus pulmones, mientras que algunas de ellas buscarán medios más económicos (como el tabaco de liar). Las menos, en última instancia, se plantearán dejar de fumar, pero casi podría asegurar que este tipo de decisiones toman los precios únicamente como una justificación complementaria, no como la principal.

Habrá quien piense que, aunque las cifras impositivas puedan ser altas, están plenamente justificadas. El tabaco es perjudicial para quien lo consume, y por esa razón, ha de ser penalizado de alguna forma. Este es el típico argumento paternalista que ni me pararé a rebatir, al margen de sus razones. Nadie las niega, mucho menos yo. Ahora bien, ¿quién eres tú, mequetrefe, para decirme qué he o no he de hacer siempre que no te perjudique? Sin embargo, este argumento puede elaborarse de una forma mucho más elegante, con dos vertientes: 1) Aunque tú tengas todo el derecho del mundo a fumar, el humo que la gente inhala le perjudica sin quererlo; y 2) El tratamiento de las enfermedades derivadas del consumo del tabaco tiene unos costes, y si quieres que en un futuro se te atienda médicamente, has de entender que la totalidad de los contribuyentes está pagando por algo que no es culpa suya, sólo tuya. De ahí que tengas que financiarlo de alguna forma.

Estoy plenamente de acuerdo con el primer argumento, y por esa razón, apoyo que se tomen ciertas medidas para evitar el conflicto entre fumadores y no fumadores. El que los espacios públicos cerrados se declaren "libres de humo" es una de ellas. No estoy tan de acuerdo con otras, como obligar a los bares y restaurentes a mantener zonas separadas, recluyendo a los fumadores a un gueto particular con forma de pecera en el rincón más oscuro del restaurante. A fin de cuentas, esa decisión ha de corresponder únicamente al dueño del establecimiento. Él decidirá si permitir a la gente fumar o no, o bien mantener zonas separadas para ambos con todos los requisitos pertinentes. En cualquier caso, el argumento recaudatorio se cae por todos lados. Es más: sería mucho más eficiente que se administrasen mecanismos efectivos de compensación particular para no fumadores, en caso de que se demostrase en cada caso que la inhalación concreta o prolongada ha sido la causa de su enfermedad. Lo veo complicado, sin duda, pero sería lo más justo.

Ante el segundo argumento, no puedo más que mostrar mi rechazo. ¿Cómo que como tendrás que cuidar de mi en un futuro, he de verme obligado a sufragarte tales gastos? ¿Y si no tengo ninguna enfermedad, por muy probable que sea? ¿Y si decido dejar de fumar el año que viene, reduciendo drásticamente mi riesgo de enfermedad, quién me compensará por los impuestos ya otorgados? Es más, ¿y si quiero tratarme mis futuras enfermedades en una clínica privada? Déjate de excusas: lo que quieres es recaudar, y para ello, te diriges a un colectivo del que sabes que, prácticamente bajo cualquier circunstancia, estará dispuesto a pagar 20 céntimos más con tal de tener su paquete de tabaco. Ni más ni menos, y si eres coherente, quitarás los tributos añadidos, o al menos la mayoría de ellos, y dejarás de hablar de mis cuidados futuros. Si te autoperjudicas, eres el único responsable, y por tanto, sólo tú mismo has de acarrear con los costes derivados de tu acción.

Eso sí, consejo para mis congéneres fumadores: Ningún seguro os aceptaría, así que si no tenéis intención de dejar de fumar, ahorrad pequeñas cantidades en una cuenta a plazo fijo entre 40 y 50 años. Es la opción más rentable, sin duda.

Nos unimos a "Círculo Liberal"

lunes 12 de enero de 2009

Tengo una buena noticia que daros. Desde hoy, este blog forma parte de Círculo Liberal, un agregador de blogs de esta tendencia recientemente creado. De esta forma, este humilde espacio no sólo se abre un poco más al mundo, sino que además, permitirá un mayor intercambio de ideas entre todos los que formemos parte. Con este hecho, además, cumplo uno de mis objetivos: formar parte de Red Liberal, si me lo permiten, será el siguiente.

En cualquier caso, estoy seguro de que la experiencia será más que fructífera. Gracias por permitirme formar parte. Un saludo a mis nuevos compañeros.

El tío Gilito y la inflación

viernes 9 de enero de 2009

¡Lo que se encuentra uno buscando vídeos de Huerta de Soto en YouTube! Ni más ni menos que las causas y efectos de la inflación ilustrados en la serie de PatoAventuras (sí, la del tío Gilito y sus sobrinos), la cual por otra parte veía habitualmente cuando era un crío.  Se ve que todo hace, como suele decirse.

¿Por qué no se hacen series como las de antes?

Felices Fiestas (con retraso)

A estas alturas, más bien debería desearos una feliz (y corta) depresión postvacacional, así como mucha suerte a los que, como yo, tienen los exámenes a la vuelta de la esquina. Siento el retraso de las felicitaciones, pero volver al pueblo natal le desconecta a uno de casi todo. Siento también el retraso en la publicación de nuevas entradas, que por desgracia, se prolongará algo más de lo deseado, aunque espero sacar algún hueco de vez en cuando.

Cosas de la universidad, ya me entendéis.

El paganismo de la Audiencia Nacional

martes 9 de diciembre de 2008

Ríase Juliano el Apóstata de sus pretensiones, pues el paganismo está más vivo que nunca. Cantemos a la Diosa Madre, brindemos en su honor por nuestra fertilidad y la de nuestras cosechas, mantengamos siempre la vigilia por la Llama Eterna y sacrifiquemos bueyes en el holocausto más glorioso que jamás haya visto la Tierra.

¿Que por qué todo esto? Sinceramente, no tengo palabras en este momento. Juzgad por vosotros mismos la noticia aparecida en El Mundo sobre la resolución que ha emitido la Audiencia Nacional a propósito de la quema que dos "acólitos" hicieron con la foto de los Reyes.

¡Qué visionarios, por Júpiter!

Garzón y la "Memoria Histórica"

lunes 24 de noviembre de 2008

Quepa aclarar, por encima de todo, que considero que toda persona tiene derecho a llorar a sus muertos. Es una necesidad, diría, consustancial a la esencia humana. Que luego éstos sean venerados o no depende de cada cual, si bien es cierto que, como decía en anteriores entradas, la memoria selectiva, cuando no amnésica, parece haberse convertido en uno de los males endémicos de nuestra sociedad. No me atreveré a aludir a toda la humanidad, pues a pesar de los disgustos que cada día uno recibe, me sigue quedando algo de fe en mis congéneres.

Es por eso por lo que uno no puede sentirse más que apabullado ante las parafernalias del juez Baltasar Garzón (cuyas pretensiones de redentor humanitario son más que conocidas) y, consecuentemente, ante aquello a lo que mal llaman "Memoria Histórica". La historia (objetiva) no es memoria (subjetiva). De hecho, la historia se basa en la reconstrucción de los hechos pasados en base a la información dispersa que poseemos, no en un ejercicio de reinstropección, sea más o menos fiable. Sería una obviedad declarar todo esto de no ser por el objetivo declarado de muchos de cometer uno de los peores sacrilegios científicamente (y sensatamente) hablando: legislar la historia. Dentro de poco veremos cómo a algunos se le ocurre promulgar mediante ley que la Guerra de la Oreja de Jenkins no la ganó España (¿Es que alguien no se acuerda de esa guerra? Oh, vaya).

Sobre este tema, sin embargo, ya se ha escrito mucho. No es mi intención remitirme más a él. No obstante, si quisiera aportar un punto de vista diferente, no tanto por su contenido, pero sí por su origen. Así, os dejo a continuación los enlaces a dos entradas del Blog de Joaquín Leguina (sobre los muertos y su sepultura y la memoria e historia), quien fuera Presidente de la Comunidad de Madrid con el PSOE, y para mi gusto, uno de los pocos grandes políticos, y aún menos socialistas, que aún quedan, aunque por ello se vean relegados al ostracismo. Curioso ejemplo de cómo se recompensa el mérito y la capacidad en este nuestro país.

El (nacionalizado) espectro radioeléctrico

miércoles 19 de noviembre de 2008

Hace poco más de una semana saltaba la polémica a cuenta de la asignación de las frecuencias raidoeléctricas en Cataluña. El motivo no era otro que la retirada de sendas licencias a la Cadena Cope y Punto Radio (del Grupo Vocento) en esa Comunidad Autónoma, en la que esta competencia recae sobre el Consejo Audivisual de Cataluña (CAC). Aunque en un principio pudiese pensarse únicamente en motivos de carácter técnico, el hecho de que ambas emisoras hubiesen estado emitiendo en periodo de prueba con toda normalidad junto a algunas actuaciones ciertamente sospechosas (como la concesión de licencias fuera de fecha) llevan a plantearse, no sin razón, si ambas emisoras han sido perjudicadas por su actitud crítica frente al Gobierno catalán, y no por cuestiones técnicas, como en un principio se aludía.

Como toda polémica, en principio no se asume la verdad inmediata por ninguna de las partes (como bien se sabe, las polémicas surgen por consideraciones formales o intencionales, casi siempre tácitas, más que por hechos). Por eso mismo, más allá de las posiciones que se mantengan, no podemos quedarnos en lo superfluo, sino reflexionar acerca de cómo es posible que estas situaciones puedan llegar a darse. La razón en verdad es bastante sencilla: el monopolio público del espectro radioeléctrico. Acallar las voces críticas siempre ha sido una tentación congénita de cualquier Gobierno, y en ese sentido, tiene dos vías de actuación. La primera es optar por la censura directa, previa o posterior, pero su brusquedad hace que resulte bastante poco recomendable. La segunda es mucho más sutil, elegante, podría decirse. Si tenemos el control del soporte en el que pueden asentarse tales críticas, ¿por qué no eliminar simplemente el soporte, haciendo que el resto de la estructura se derrumbe con él? Ese es el proceder de los tiempos que corren. No tenemos que ir muy atrás en el tiempo para recordar que en Venezuela ocurrió exáctamente lo mismo con respecto a dos canales de televisión, también críticos al gobierno de Chávez, dando paso así, una vez más, a la polémica. En ocasiones me pregunto si entre nuestra sociedad lo que predomina es una memoria más bien selectiva más bien amnésica; en cualquier caso, no veo beneficio en ninguna de ellas.

Así, el problema a plantear no es tanto la actuación, dudosa o no, de los organismos que detentan el monopolio, sino por qué poseen ese monopolio. En este sentido, Albert Esplugas ha escrito recientemente un artículo sobre la privatización del espectro radioeléctrico en Libertad Digital, remitiéndonos a un tema que ya trató en su libro "La comunicación en una sociedad libre" (que tengo muchas ganas de leer, por otra parte), y en el que se menciona el ejemplo de Guatemala, que siguió esta política, además, con notable éxito.

Podremos criticar tantas veces como sea necesario las acciones ejercidas desde el poder de quienes detentan monopolios públicos por la fuerza, sean quienes sean y donde sea, pero siempre llegaremos a la misma conclusión: que la causa no reside en quienes lo ostentan, sino en el poder que se han arrogado. A partir de ahí, como suele decirse, no hacen más que actuar en coherencia con sus atribuciones.